Desarrollo del duelo ante la enfermedad terminal de un ser querido

Recibir un diagnóstico poco favorable en donde sabemos que la vida le va a cambiar al paciente de una enfermedad terminal y que con el tiempo esta se agrave cada vez más hasta llevarlo a la muerte no es algo sencillo de entender, pues esto no sólo afecta al enfermo sino  también afectará de manera emocional a la familia, amigos  y/o personas muy cercanas lo cual puede inclusive desarrollar estrés por la sobrecarga en el cuidador sino también alguna enfermedad física de sus familiares por no saber lidiar con la situación o tener un adecuado manejo en sus emociones.

Por ello, es importante entender que desde el momento que se recibe este tipo de noticias se inicia el duelo ya que ello significa la pérdida de algo significativo para alguien y en este caso va relacionada a la salud de un ser querido a través del diagnóstico recibido, por ello es importante saber que existen etapas o fases por las que se pasarán y que no necesariamente tienen un orden o se debe vivir cada una de ellas; pero conocerlas e identificarlas servirán de mucha ayuda para sobrellevar, enfrentar y lidiar de una manera sana el difícil proceso por el que pasarán 

Conocer sobre las etapas del duelo, nos ayudará a entender los cambios de humor y las emociones por las que el paciente en fase terminal pueda estar pasando, aprender a  entender  y ser empáticos y la manera adecuada en la que debería ser el trato dirigido a nuestro ser querido en ese momento,

Es importante entender que la Tanatología tiene como significado etimológico “El tratado de la muerte”, cuyo objetivo es el “BIEN MORIR” o brindar un proceso de muerte digna a nuestro ser querido. Así mismo, la finalidad de la Tanatología es “Humanizar el Proceso de muerte y proporcionar a la persona una muerte digna” “MORIR COMO QUIERO MORIR” o “BIEN MORIR” consiste en brindar un ACOMPAÑAMIENTO TANATOLÓGICO profesional con el enfermo en fase terminal y apoyarle a superar las etapas del duelo, así como también apoyarlo para que tenga la mejor calidad de vida posible y una muerte digna.

Lo que se vive en este proceso de duelo es una reacción natural ante la pérdida de la salud, esto se trata de una reacción principalmente emocional en forma de sufrimiento y aflicción. 

ETAPAS DEL DUELO:

  1. NEGACIÓN:  Es la etapa en la que nos preguntamos ¿por qué me está pasando esto a mi? La mente busca justificación para no sentir dolor, es la etapa de impacto en donde la incredulidad y el asombro se hacen presentes.
  1. NEGOCIACIÓN: En este punto negociamos con algo o con alguien porque seguimos negando que esto está pasando, por ejemplo quien cree en Dios, en la Virgen o algún ser supremo negociará prometiendo algo si su familiar no fallece porque sabe que ya no depende de si mismo.
  1. ENOJO E IRA:  En esta etapa la persona siente enojo contra lo que sucede y contra quienes cree responsables del surgimiento de dicha enfermedad.  
  1. DEPRESIÓN: Sentirse triste es algo natural pero en este caso lo que se busca o se espera es que esa tristeza no se torne clínica o patológica, es decir que no exista estancamiento en la tristeza hasta convertirla en una depresión, sentimiento que usualmente es acompañado de melancolía, pesadumbre e intenso dolor anímico. 
  1. ACEPTACIÓN: Es cuando el dolor no ocasiona reacción, llegar a la aceptación no significa resignarse, la aceptación significa que se aprende a vivir con ello de una manera emocionalmente favorable. Al perder a un ser querido se aprende a vivir con el dolor y recordar a quien se ha ido ya no ocasiona un sentimiento de amargura, tristeza o resentimiento.

TRABAJO DE DUELO: Consiste en ayudar al doliente a elaborar su duelo, superando las etapas y manteniendo siempre viva la esperanza hasta llegar a la aceptación, evitando así que caiga en la resignación.

DUELO PATOLÓGICO: * Vivir enojado, inconforme, amargado, con culpas, recriminar el “hubiera”, hace que la tristeza se transforme en depresión clínica y es entonces necesario recurrir a un tratamiento psiquiátrico. 


Negar la pérdida y actuar como si no hubiera pasado nada es reprimir las emociones mandándolas al inconsciente desde donde afectarán la vida cotidiana de muchas maneras.

POR ELLO ES IMPORTANTE SABER QUE: “Cada quien vive su duelo a su manera, asumiendo su dolor y lo enfrenta o lo rechaza con sus consecuencias”

¿QUÉ DECIRLE A QUIEN SUFRE? Con el afán de aliviar una pérdida decimos frases que pueden resultar contraproducentes con las cuales podemos contribuir a fomentar la culpa y resentimiento contra otros, como por ejemplo “no llores, si pasó es porque Dios así lo quiso”

Tomando esto en cuenta el objetivo principal es reconfortar al que sufre y LO IDEAL ES DEJARLO QUE EXPRESE SU SENTIR Y ACOMPAÑARLO.

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